El color es el alfa y el omega de la decoración. Con él comienza y termina todo. Antes de elegir este o aquel sofá, pensamos en el tono de su tapizado. Al apostar por determinadas combinaciones, no solo estamos haciendo una elección estética, sino que estamos dejando clara nuestra personalidad. Como tomar este tipo de decisiones nunca es fácil, aquí tienes varias sugerencias.
Fuente: pisos.com - hogar
Colores pastel - Si lo que buscas para tu hogar es una atmósfera delicada, suave y sin estridencias, los tonos pastel con mucha cantidad de blanco logran ese objetivo. El amarillo, azul, rosa y verde apagados conviven en perfecta armonía en este salón.
Varias saturaciones de
un mismo color - Jugar con un color único, pero
en diferentes gradaciones, no es aburrido ni mucho menos. Lo que se consigue aplicando esta alternativa a la pintura
de tus paredes es un efecto de gran profundidad.
Rojo y verde
- Siguiendo el punto anterior, otro de los ejes enfrentados en el diagrama circular cromático es el formado por el rojo, que sería el color primario, y el verde, que sería el secundario.
La estimulación que provoca el primero queda equilibrada con el sosiego del segundo.
Rojo y azul - Más allá de lo que
nos sugiera la teoría del color, hay contrastes fantásticos entre los propios primarios. Un rojo y un azul puros quizá no sea acertado, pero si rebajamos uno de los dos, lograremos un entorno
plagado de sensibilidad, y al mismo tiempo, de dinamismo.
Contraste fuerte vs. suave - Una
estancia donde domina un tono apagado es perfectamente válida, pero si la monotonía llegará a cansarte, no dudes es romper esa uniformidad con un color poderoso visualmente en segundo plano. El secreto está en no darle demasiada importancia, dado que su peso es
mayor.
¿Cuál de estas combinaciones te ha gustado más? ¿Eres de los que prefiere los
contrastes o te decantas por parejas tonales suaves y relajantes?
Colores
flúor - Si, por el contrario, lo que más cómodo te hace sentir es la alegría de
los tonos vibrantes y con un punto chillón, entonces apuesta por los colores vivos. En este salón, se combina un trío ganador formado por el rosa, el naranja y el verde, e incluso, se hace un guiño al animal print.
Violeta y
amarillo - El círculo cromático es un gran aliado a la hora de
plantear combinaciones. Los pares complementarios formados por un primario y un secundario son un acierto seguro. En este sentido, el amarillo queda alineado con el violeta en uno de
los ejes de la rueda de color
Naranja y azul - Se trata
del tercer par complementario resultante de la combinación de un primario y un secundario. De nuevo, se juega con serenidad que sugiere el azul y la intensidad que provoca el
naranja. Esta unión tan
estable demuestra que los polos opuestos se atraen.
Naranja y
verde - Lo mismo pasa con la combinación de los secundarios
entre sí, que puede dar lugar a uniones muy
afines, tal y como demuestra esta habitación infantil con varias degradaciones
del verde y toques sutiles naranjas. Debes recordar que las reglas en decoración nunca son fijas.
Total
white - La pureza que destila es otra de las elecciones que reina en los ambientes actuales.
El descubrimiento del blanco roto abrió todo un mundo de posibilidades. El blanco dejó
de ser blanco y pasó a ser hueso, almendra, nácar, nube, champagne, marfil, etc.
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